Sunday, April 12, 2009

"Sprouting Jesus"

An Easter reflection

Sprouts on my Autumn Joy Sedum: Images from a walk on Holy Saturday. mig / Brotes de mi Sedum de otoño: Imágenes de una caminata en Sábado Santo. mig

By Magdalena I. García

Like a seed that matures and germinates
in response to oxygen and humidity;

like a rootlet that emerges and grows
in response to absorption and change;

like a shoot that sprouts and appears
in response to reserves and soil;

like a bud that opens and blooms
in response to light and heat;

thus you burst from the tomb, Sprouting Jesus,
in response to life.

Why is it that we still paint you,
rising and adventurous Jesus,
hanging from a rigid timber?

Why is it that we still envision you,
germinating and vigorous Jesus,
buried in a dark pit?

How comfortable for us to worship
a Jesus nailed and silent,
a Christ with no expectations,
a God who is not demanding.

How difficult for us to embrace
a Jesus living and powerful,
a Christ with a tendency to meddle,
a God who is ever present.

Come close, Risen One,
detach us from the log of perpetual selfishness;
release us from the tomb of provincial thinking.

Come close, Transplanted One,
remove our hardened shell of resistance and evasion;
so that new life can sprout in our hearts.

%%%

“Jesús Brotador”

Una reflexión de Resurrección

Por Magdalena I. García

Como semilla que madura y germina
en respuesta al oxígeno y la humedad;

como radícula que emerge y crece
en respuesta a la absorción y el cambio;

como brote que despunta y asoma
en respuesta a las reservas y la tierra;

como botón que se abre y florece
en respuesta a la luz y el calor;

así mismo saliste de la tumba, Jesús Brotador,
en respuesta a la vida.

¿Entonces por qué aún te pintamos,
Jesús levantador y aventurero,
colgado en el rígido madero?

¿Entonces por qué aún te imaginamos,
Jesús germinador y vigoroso,
enterrado en el oscuro foso?

Qué cómodo nos parece adorar
a un Jesús clavado y silente,
un Cristo que no hace reclamos,
un Dios que no es exigente.

Qué difícil nos resulta acatar
a un Jesús vivo y potente,
un Cristo que se inmiscuye,
un Dios que se hace presente.

Acércate, Resucitado,
despréndenos del madero del egoísmo cotidiano;
sácanos de la tumba del pensamiento provinciano.

Acércate, Trasplantado,
quítanos la dura cáscara de resistencia y evasión;
para que brote la vida en nuestro corazón.

© Magdalena I. García

No comments:

Post a Comment