Sunday, September 20, 2020

“Misplaced anger” / “Ira mal enfocada”

A reflection based on Matthew 20:1-16


Animal clinic on north Lincoln Ave., in Chicago. / Clínica de animales al norte de la avenida Lincoln, en Chicago.

by Magdalena I. García

The landowner in the parable
who appears to be so generous
had no permanent staff
with fixed salaries and benefits.
He hired day laborers
whom he paid as he pleased
and who were prone to be fired
without any guarantees.

And those early-morning workers
instead of demanding rights and protections
for the entire collective
wear themselves out with envy and jealousy.
They have endured so many years
with colonized minds and bodies
that they are unable to perceive true injustices
and fight instead over the crumbs.

Nowadays we also suffer
from blindness and visual disorders
which demonize neighbors and immigrants
without questioning systemic corruption.
But instead of living like cat and dog
it’s time that we wake up
and heal ourselves once and for all
of the epidemic of misplaced anger.

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“Ira mal enfocada”


Una reflexión basada en Mateo 20:1-16

por Magdalena I. García

El hacendado de la parábola
supuestamente tan generoso
no tenía empleados de planta
con salarios fijos y prestaciones.
Contrataba jornaleros
a quienes les pagaba a su antojo
e igualmente los despachaba
sin garantía de nada.

Y los trabajadores de la mañana
en vez de reclamar para el colectivo
sus derechos y protecciones
se desgastan con envidias y celos.
Tantos años han sobrevivido
con mentes y cuerpos colonizados
que no perciben las verdaderas injusticias
y se pelean a cambio por las migajas.

Padecemos también hoy en día
de afecciones visuales y ceguera
que demonizan al vecino y al inmigrante
y no cuestionan la corrupción sistémica.
Pero en vez de vivir como perro y gato
ya es hora de que despertemos
y que nos curemos de una vez por todas
de la epidemia de la ira mal enfocada.


© Magdalena I. García

Note / Nota
Reflection inspired by this commentary / Reflexión inspirada por este comentario
http://www.workingpreacher.org/preaching.aspx?commentary_id=3395

 

Sunday, September 13, 2020

“We are not free” / “No somos libres”

A litany based on Exodus 14 and Matthew 18:21-35



The morning sun illumines my sidewalk. / El sol del amanecer ilumina mi acera.

by Magdalena I. García

We may cross the Red Sea
and walk on dry ground,
but unless we forgive
we are not free.


We may stretch out our hand
and part the waters,
but unless we forgive
we are not free.


We may flee from the enemy
and be spared certain death,
but unless we forgive,
we are not free.


We may get away from Pharaoh
and loose the chains of bondage,
but unless we forgive
we are not free.


We may join in the dance
and celebrate the victory,
but unless we forgive
we are not free.


God of the Pillar of Cloud and Fire,
you who light the way to freedom,
remind us that unless we leave behind
the prison of hatred and vengeance
we are not free.


God of the Horses and the Chariots,
you who rule over the whole universe,
remind us that unless we renounce
the tyrants and the weapons of war
we are not free.


God of the Strong East Wind,
you who move over the waters,
remind us that unless we join you
in the struggle for human liberation
we are not free.


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“No somos libres”


Una letanía basada en Éxodo 14 y Mateo 18:21-35

por Magdalena I. García

Podemos cruzar el Mar Rojo
y caminar sobre tierra seca,
pero si no perdonamos
no somos libres.


Podemos estirar nuestra mano
y partir las aguas,
pero si no perdonamos
no somos libres.


Podemos huir del enemigo
y salvarnos de la muerte segura,
pero si no perdonamos
no somos libres.


Podemos escaparnos del Faraón
y soltar las cadenas de la esclavitud,
pero si no perdonamos
no somos libres.


Podemos unirnos a la danza
y celebrar la victoria,
pero si no perdonamos
no somos libres.


Dios de la Columna de Nube y Fuego,
tú que iluminas el camino de la libertad,
recuérdanos que si no dejamos atrás
la prisión del odio y la venganza
no somos libres.


Dios de los Caballos y las Carrozas,
tú que gobiernas a todo el universo,
recuérdanos que si no renunciamos
a los tiranos y las armas de guerra
no somos libres.


Dios del Fuerte Viento Oriental,
tú que te mueves sobre las aguas,
recuérdanos que si no participamos
en tu lucha por la liberación humana
no somos libres.


© Magdalena I. García