Monday, April 25, 2022

“Mudarse es volver a vivir y empezar a morir”

Cajas recicladas del supermercado listas para empacar la mudanza

Mientras empaco mil cachivaches para mi mudanza definitiva de una casa en la que hemos vivido por casi 30 años a un apartamento me pregunto, ¿por qué el apego a cosas materiales, muchas de ellas de escaso valor monetario? Y reflexiono: Porque cada cosa tiene una historia, me recuerda una experiencia, me remonta a una etapa de mi vida o me devuelve momentáneamente a un ser querido. Además, para quienes hemos vivido experiencias traumáticas, como las emigraciones en las que hubo un total desarraigo sin despedidas ni regreso, toda nueva "salida" es dolorosa; nos roza e irrita la cicatriz de esos momentos del pasado en los que hubo que dejarlo todo y empezar de cero en un entorno ajeno y con frecuencia inhóspito. Todas las personas que hemos emigrado sobre la marcha hemos construido un nuevo hogar con retazos de vida de los cuales da miedo y tristeza desprenderse. Mudarse es un poco volver a vivir, al reencontrarse con todas las cosas que hemos guardado, y un poco empezar a morir, al renunciar a muchas de ellas.

© Magdalena I. García

Saturday, April 16, 2022

“A fallen tree” / “Un árbol caído”

A reflection based on Matthew 27:57-28:7


City crew cutting down a tree in front of my house in Chicago / Brigada municipal cortando un árbol frente a mi casa en Chicago

by Magdalena I. García

A fallen tree,
a sign of death,
the end of a living entity
that freely offered
shelter and shade.

A fallen man,
a sign of loss,
the end of a beloved friend
who freely offered
care and companionship.

But all is not lost
if some of the roots
have enough nutrients in them
to allow the growth of sprouts.

And so it was with Jesus’ death:
from a handful of followers

who had nurtured themselves
with his teachings
and quenched their thirst
for dignity,
caring gestures sprouted
following his execution.

And they kept the flame
of compassionate love burning
by anointing his body,
and thus continuing the tradition
of good deeds on behalf
of those trampled on
by systemic corruption
and oppressive power.

And they kept the flame
of obstinate hope burning
by visiting the tomb,
and thus continuing the tradition
of honoring the memory
of those who have lost their life
in defense of human rights,
so there might be a resurrection
of the quest for liberation.

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“Un árbol caído”


Una reflexión basada en
Mateo 27:57-28:7

por Magdalena I. García

Un árbol caído,
una señal de muerte,
el fin de una entidad viviente
que libremente ofreció
refugio y sombra.

Un hombre caído,
una señal de pérdida,
el fin de un amigo amado
que libremente ofreció
cuidado y compañía.

Pero todo no se ha perdido
si algunas de las raíces
guardan suficientes nutrientes
como para permitir que crezcan retoños.

Y eso sucedió con la muerte de Jesús:
de un puñado de seguidores
que se habían nutrido
con sus enseñanzas
y habían saciado
su sed de dignidad,

brotaron gestos solidarios

tras su ejecución.

Y mantuvieron la llama
del amor compasivo ardiendo
al ungir su cuerpo,
y así continuar la tradición
de hacer buenas obras a favor
de quienes son atropellados
por la corrupción sistémica
y el poder opresor.

Y mantuvieron la llama
de la porfiada esperanza
[i] ardiendo
al visitar la tumba,

y así continuar con la tradición

de honrar la memoria
de quienes han perdido su vida
en defensa de los derechos humanos,
para que resucite
la búsqueda de liberación.

© Magdalena I. García



[i] Frase y título de un libro de mi colega ministerial Jorge Daniel Zijlstra. Más detalles aquí: https://www.lupaprotestante.com/descarga-del-libro-porfiada-esperanza-de-jorge-daniel-zijlstra-red-crearte/

Thursday, April 14, 2022

“Bodeguero risueño”

Homenaje a mi padre en sus 91 años

Cumpleaños de mi padre Valeriano Gerardo García a principio de los años 70, en Chicago.

por Magdalena I. García

Bodeguero risueño y complaciente,
de sol a sol poniendo mercancía,
trabajando duro, en compañía
de hermanos, sobrinos y parientes.

En Cubanacán vivías clavado,
de modo que llegado tu gran día
mamá y yo fuimos a la dulcería
en busca de un pastel de mantecado.

Faltaron globos, adornos y mantel,
la trastienda fue el marco de esa fiesta
en la que no hubo nada que presumir.

Pero sí tuvimos risas a granel
en aquella jornada tan modesta
que hoy quisiéramos volver a repetir.

© Magdalena I. García

NOTA: Cubanacán fue el supermercado que inició en Chicago mi tío Mario.

“The traitor” / “El traidor”

A reflection based on Matthew 26:14-25, Matthew 27:1-10 and John 13:21-32


Mexican peso coins / Monedas del peso mexicano


by Magdalena I. García

He went down in history
as the guy with the money bag,
the thief, the traitor,
the disciple who gave the feigned kiss,
the one whose life philosophy
apparently consisted
of giving everyone
tit for tat.

And when he felt disappointed
by the teacher from Nazareth
because the dream of liberation
from Roman domination
had not been realized,
Judas decided to defect
and sold Jesus
for thirty silver coins,
although Matthew says that later,
in remorse,
tortured by a guilty conscience,
he took his own life
and he hanged himself.

But every Holy Week
as we read the Passion story
we’re looking into a mirror
and we see the clear reflection
of the dark side of humanity,
because the same Satan
who found a place with Judas
lodges itself each single day
in our own intentions,

our pocketbooks

and our lives.

Every time we act
moved by self interest
without taking into account
the damage we cause to our neighbor;
or every time we collaborate
with the forces of evil
be it through complicit silence
or as allies of a tyrannical regime,
we too are abandoning the values
that we claim to spouse
and betraying, just like Judas,
Jesus our teacher, friend and brother.

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“El traidor”


Una reflexión basada en
Mateo 26:14-25, Mateo 27:1-10 y Juan 13:21-32

por Magdalena I. García

Pasó a la historia
como el tipo de la bolsa del dinero,
el ladrón, el traidor,
el discípulo del beso fingido,
aquel cuya filosofía de vida
aparentemente fue
“con la misma moneda que pagas,
te pago”.

Y al sentirse defraudado
por el maestro de Nazaret
porque el sueño de liberación
de la dominación romana
no se había realizado,
Judas decidió desertar,
y vendió a Jesús
por treinta monedas de plata,
aunque cuenta Mateo que luego,
por remordimiento,
por su propia conciencia torturado,
se quitó la vida
y murió ahorcado.

Pero cada Semana Santa
al leer los relatos de la Pasión
nos miramos al espejo
y allí vemos el claro reflejo
del lado oscuro de nuestro corazón.
Porque el mismo Satanás
que en Judas halló cabida
se acomoda diariamente
en nuestras intenciones,
en nuestros bolsillos
y en nuestras vidas.

Cada vez que actuamos
en base a nuestro propio interés
sin tomar en consideración
el daño que al prójimo causamos;
o cada vez que colaboramos
con las fuerzas del mal
ya sea con silencio cómplice
o como aliados de un régimen tirano,
estamos abandonando los valores
que supuestamente respaldamos
y traicionando, igual que Judas,
a Jesús el maestro, amigo y hermano.

© Magdalena I. García


Friday, April 1, 2022

“Overflowing love” / “Amor desbordante”

A reflection honoring the witness of women disciples based on John 12:1-8


Glass vase with globular body and narrow neck, reminiscent of perfume bottles from the Roman era. // Vasija de cristal con cuerpo globular y cuello estrecho que evoca las botellas de perfume de la época romana.

by Magdalena I. García

Overflowing love:
that’s what you want,
O God, from me,
a passion that is poured forth
without excuse or pretext
in extravagant service.

Overflowing love:
that’s what you ask,
O God, from your church,
a confession that is embodied
without verbiage or duplicity
in extravagant service.

Overflowing love:
that’s what you require,
O God, from your people,
a compassion that takes risks
without stinginess or pettiness
in extravagant service.

Overflowing love:
that’s what you demand
O God, from humanity,
a relationship that bonds us
without betrayal or exploitation
in extravagant service.

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“Amor desbordante”


Una reflexión que honra el testimonio de las mujeres discípulas basada en Juan 12:1-8

por Magdalena I. García

Amor desbordante:
eso es lo que quieres,
oh Dios, de mí,
pasión que se derrame
sin excusa ni pretexto
en servicio extravagante.

Amor desbordante:
eso es lo que pides,
oh Dios, de tu iglesia,
confesión que se encarne
sin palabrerío ni doblez
en servicio extravagante.

Amor desbordante:
eso es lo que exiges,
oh Dios, de tu pueblo,
compasión que se arriesgue
sin tacañería ni mezquindad
en servicio extravagante.

Amor desbordante:
eso es lo que demandas,
oh Dios, de la humanidad,
relación que nos entrelace
sin traición ni explotación
en servicio extravagante.

© Magdalena I. García