Saturday, January 5, 2019

“Hemos visto su estrella” / “We have seen his star”

Una letanía para Epifanía

por Magdalena I. García

La estrella de mi árbol de Navidad /// The star on my Christmas tree
“Jesús nació en Belén de Judea en los tiempos del rey Herodes. En aquel tiempo, unos sabios que venían desde el oriente llegaron a Jerusalén y preguntaron: ‘Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque hemos visto su estrella en el oriente, y venimos a adorarlo’”. – Mateo 2:1-2, RVC

Hemos visto su estrella en el oriente,
y venimos a adorarlo.
Hemos visto su estrella en el occidente,
y venimos a adorarlo.

Hemos visto su estrella en el anuncio de las buenas nuevas,
y venimos a adorarlo.
Hemos visto su estrella en la denuncia de la injusticia,
y venimos a adorarlo.

Hemos visto su estrella en la práctica de la compasión,
y venimos a adorarlo.
Hemos visto su estrella en la condena de la explotación,
y venimos a adorarlo.

Hemos visto su estrella en el derribo de barreras,
y venimos a adorarlo.
Hemos visto su estrella en la construcción de puentes,
y venimos a adorarlo.

Hemos visto su estrella en la protección de los menores,
y venimos a adorarlo.
Hemos visto su estrella en el enjuiciamiento de los depredadores,
y venimos a adorarlo.

Hemos visto su estrella en el acogimiento de los desamparados,
y venimos a adorarlo.
Hemos visto su estrella en el desbancamiento de los acomodados,
y venimos a adorarlo.

Hemos visto su estrella en la travesía de los desplazados,
y venimos a adorarlo.
Hemos visto su estrella en la bienvenida a los refugiados,
y venimos a adorarlo.

Hemos visto su estrella en el cuestionamiento de lo normativo,

y venimos a adorarlo.

Hemos visto su estrella en la expansión de lo definitivo,

y venimos a adorarlo.


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“We have seen his star”


A litany for Epiphany

by Magdalena I. García


“After Jesus was born in Bethlehem in the territory of Judea during the rule of King Herod, magi came from the east to Jerusalem. They asked, ‘Where is the newborn king of the Jews? We’ve seen his star in the east, and we’ve come to honor him.’” – Matthew 2:1-2, CEB

We have seen his star in the east,
and we’ve come to honor him.
We have seen his star in the west,
and we’ve come to honor him.

We have seen his star in the proclamation of good news,
and we’ve come to honor him.
We have seen his star in the denunciation of injustice,
and we’ve come to honor him.

We have seen his star in the practice of compassion,
and we’ve come to honor him.
We have seen his star in the condemnation of exploitation,
and we’ve come to honor him.

We have seen his star in the tearing down of walls,
and we’ve come to honor him.
We have seen his star in the building of bridges,
and we’ve come to honor him.

We have seen his star in the protection of the young,
and we’ve come to honor him.
We have seen his star in the prosecution of predators,
and we’ve come to honor him.

We have seen his star in the sheltering of the destitute,
and we’ve come to honor him.
We have seen his star in the ousting of the affluent,
and we’ve come to honor him.

We have seen his star in the journey of the displaced,
and we’ve come to honor him.
We have seen his star in the welcoming of refugees,
and we’ve come to honor him.


We have seen his star in the questioning of the normative,

and we’ve come to honor him.
We have seen his star in the expansion of the definitive,
and we’ve come to honor him.


© Magdalena I. García



Thursday, December 20, 2018

“Inhabit our souls” / “Habita en nuestras almas”

A Revised Common Lectionary resource for December 23

Published on 12/19/2018 by Presbyterians Today magazine blog: One Church, Many Voices
Updated for this blog

by Magdalena I. García


Figurine on display at Narareth Retreat Center, in Grand Prairie, Texas. / Estatuilla expuesta en el Centro de Retiro Nazaret, en Grand Prairie, Texas.
And Mary said, ‘My soul magnifies the LORD, and my spirit rejoices in God my Savior...’ – Luke 1:46-47
Readthe full lectionary passage here

Mary faced adversity with a daring song.
Come, Holy Spirit, inhabit our souls,
and make us a people pregnant with song.


Mary sacrificed comfort to cradle God’s love.
Come, Holy Spirit, inhabit our souls,
and make us a people pregnant with love.


Mary embraced an uncertain future with courage.
Come, Holy Spirit, inhabit our souls,
and make us a people pregnant with courage.


Mary glimpsed power at the service of mercy.
Come, Holy Spirit, inhabit our souls,
and make us a people pregnant with mercy.


Mary envisioned a world of justice.
Come, Holy Spirit, inhabit our souls,
and make us a people pregnant with justice.


Mary fled her homeland relying on grace.
Come, Holy Spirit, inhabit our souls,
and make us a people pregnant with grace.


Mary sought asylum to offer her child hope.
Come, Holy Spirit, inhabit our souls,
and make us a people pregnant with hope.

Mary sang a song to proclaim God's liberation.

Come, Holy Spirit, inhabit our souls,
and make us a people pregnant with liberation.


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“Habita en nuestras almas”


Un recurso para la liturgia dominical del 23 de diciembre

Publicado el 12/19/2018 por el blog de la revista Presbyterians Today: One Church, Many Voices
Actualizado para este blog

por Magdalena I. García


Entonces María dijo: ‘Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador...’ – Lucas 1:46-47
Leael pasaje completo aquí

María encaró la adversidad con una audaz canción.
Ven, Espíritu Santo, habita en nuestras almas,
y haznos un pueblo preñado de canción.


María sacrificó la comodidad para acunar de Dios el amor.
Ven, Espíritu Santo, habita en nuestras almas,
y haznos un pueblo preñado de amor.


María acogió un futuro incierto con valor.
Ven, Espíritu Santo, habita en nuestras almas,
y haznos un pueblo preñado de valor.


María vislumbró el poder al servicio de la misericordia.
Ven, Espíritu Santo, habita en nuestras almas,
y haznos un pueblo preñado de misericordia.


María imaginó un mundo de justicia.
Ven, Espíritu Santo, habita en nuestras almas,
y haznos un pueblo preñado de justicia.


María huyó de su tierra natal confiando en la gracia.
Ven, Espíritu Santo, habita en nuestras almas,
y haznos un pueblo preñado de gracia.


María buscó asilo para ofrecer a su hijo esperanza.
Ven, Espíritu Santo, habita en nuestras almas,
y haznos un pueblo preñado de esperanza.

María entonó un canto para proclamar la liberación de Dios.
Ven, Espíritu Santo, habita en nuestras almas,
y haznos un pueblo preñado de liberación.



© Magdalena I. García