Saturday, May 2, 2026

“No se toma”

Una reflexión sobre Juan 10:10 a la luz de las recientes declaraciones y acciones del presidente de Estados Unidos


Surtido de cachaza que nos regalaron unas amistades brasileñas

Se toma agua,
se toma café,
se toma chocolate,
pero no se toma
una mujer cual maniquí de espacarate.

Se toma el desayuno,
se toma el almuerzo,
se toma la cena,
pero no se toma
el poder de decisión de una vida ajena.

Se toma el aire,
se toma un respiro,
se toma unas vacaciones,
pero no se toma
la atribución de invadir a otras naciones.

Se toma una flor,
se toma un fruto,
se toma un camino,
pero no se toma
la posibilidad de cada pueblo decidir su destino.

Se toma un tren,
se toma un vuelo,
se toma un crucero,
pero no se toma
el derecho a emigrar o pedir asilo de un extranjero.

Se toma un paseo,
se toma un descanso,
se toma un verano,
pero no se toma
el control y los recursos de un país soberano.

Se toma ron,
se toma cachaza,
se toma mojito,
pero no se toma
el derecho ciudadano a consulta y plebiscito.

Y quienes decimos seguir y servir
al nazareno que una vez dijo:
“Yo he venido para que tengan vida,
y para que la tengan en abundancia”,[i]
tenemos el llamado y la obligación
de recordarle a nuestros líderes
que gobernar bien no equivale a tomar,
sino a escuchar, soñar y negociar
con las partes implicadas y las voces marginadas,
asegurándonos de que el bien común
es la meta que perseguimos,
porque la dignidad humana
bajo ningún pretexto se debe pisotear,
y ya basta de tomadera de pelo,
de pedófilos encubiertos, de violadores legitimados,
de mesías falsos, de revolucionarios corruptos,
y de repetidas traiciones a los ideales
cristianos, republicanos y martianos
por los que tantas generaciones lucharon,
pagando con fusilamiento, cárcel y exilio
la osadía de oponerse a los tomadores
de voluntades, bienes y territorios
que no les pertenecían.

© Magdalena I. García 



[i] Juan 10:10