Saturday, April 19, 2025

“Say ‘yes’ to life” / “Dile ‘sí’ a la vida”

An Easter reflection based on Luke 24:1-12 / Una reflexión de Resurrección basada en Lucas 24:1-12


Buds on a branch in early spring / Brotes en una rama al comienzo de la primavera

It’s only a branch
that seems to be dry
after a long winter,
but it is bearing
a colorful bud
that announces hope
and begs us:
Say “yes” to life.

It’s only a dawn
with rosy light
that precedes the sun,
but it ushers in
a new day
that announces hope
and whispers to us:
Say “yes” to life.


It’s only a jar
filled with oil
and fragrant spices,
but it performs
an ancient ritual
that announces hope
and reminds us:
Say “yes” to life.

It’s only a stone
that was removed
from the tomb’s entrance,
but it offers evidence
of a mysterious force
that announces hope
and prompts us:
Say “yes” to life.

It’s only a message
about an unexpected outcome
that sounds like nonsense,
but it lifts the hearts
and lights a flame
that announces hope
and commissions us:
Say “yes” to life.

%%%

Es tan solo una rama
que parece estar seca
tras el largo invierno,
pero es portadora
de un colorido brote
que anuncia esperanza
y nos suplica:
Dile “sí” a la vida.

Es tan solo una aurora
con luz sonrosada
que antecede al sol,
pero introduce
un nuevo día
que anuncia esperanza
y nos susurra:
Dile “sí” a la vida.

Es tan solo una vasija
llena de aceite
y especias aromáticas,
pero desempeña
un rito milenario
que anuncia esperanza
y nos recuerda:
Dile “sí” a la vida.

Es tan solo una piedra
que fue removida
de la entrada de la tumba,
pero ofrece evidencia
de una fuerza misteriosa
que anuncia esperanza
y nos impulsa:
Dile “sí” a la vida.

Es tan solo una noticia
sobre un resultado inesperado
que parece una tontería,
pero levanta los corazones
y prende una chispa
que anuncia esperanza
y nos encomienda:
Dile “sí” a la vida.

© Magdalena I. García

Permission granted for liturgical use with author credit / Se concede permiso para uso litúrgico con crédito a la autora

“CECOT”

Una reflexión de Sábado Santo sobre el infierno terrenal


Guardias penitenciarios transfieren a deportados desde Estados Unidos, alegadamente venezolanos pandilleros, al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), en Tecoluca, El Salvador, el domingo, 16 de marzo de 2025. Imagen de internet, provista por la oficina de prensa presidencial de El Salvador y publicada por Associated Press, NPR y otros medios.

La tradición cristiana nos enseña
y el Credo de los Apóstoles afirma
que tras ser crucificado, muerto y sepultado
Jesús “descendió a los infiernos”[i],
una frase que no encontramos en la Biblia
y que supuestamente no asoma en el credo
hasta mediados del siglo quinto de la era común.

Y hoy en día, al pensar en los infiernos,
nos vienen a la mente imágenes
de la gente marginada
que sufre todo tipo de miserias,
como el infierno de la pobreza,
el infierno de la adicción,
el infierno del discrimen
o el infierno de la encarcelación.
Y en este preciso momento
nos viene a la mente la imagen
de los inmigrantes deportados
e injustamente encarcelados
en el infernal CECOT[ii],
el centro penitenciario de máxima seguridad
ubicado en El Salvador.

Pero no obstante las pésimas condiciones
de esa macrocárcel acusada de violar
los derechos humanos básicos de los reclusos[iii],
quienes verdaderamente han descendido
al peor de los infiernos imaginables
son los gobernantes despiadados
que patrocinan y aplauden esa prisión
y que al hacerlo demuestran
que han perdido todo rastro de humanidad.

© Magdalena I. García
Se concede permiso para uso litúrgico con crédito a la autora.



[i] Texto del Credo de los Apóstoles: https://www.ewtn.com/es/catolicismo/devociones/credo-de-los-apostoles-15151

[ii] El Centro de Confinamiento del Terrorismo, cuyo acrónimo es CECOT

[iii] Nota de Human Rights Watch: https://www.hrw.org/news/2025/03/20/human-rights-watch-declaration-prison-conditions-el-salvador-jgg-v-trump-case