Saturday, April 23, 2016

“By our love” / “Por nuestro amor”


A resource for Sunday’s liturgy based on John 13:34-35



A Christ the Redeemer monument with open arms and a heart-shaped wreath surrounding a cross at Montrose Cemetery, in Chicago, remind us of our calling. mig / Un monumento a Cristo el Redentor con los brazos abiertos y una corona con forma de corazón encerrando una cruz en el cementerio Montrose, en Chicago, nos recuerdan nuestro llamado. mig

by Magdalena I. García

not by our preaching
not by our teaching
not by our publications

not by our knowledge
not by our experience
not by our credentials

not by our historic confessions
not by our form of government
not by our legislative assemblies

not by our steeples
not by our pipe organs
not by our stained glass windows

not by our choirs
not by our recitals
not by our praise bands

not by our potluck meals
not by our bingo nights
not by our rummage sales

not by our silence
not by our apathy
not by our disregard

that’s not how the world will know
that we are Jesus’ followers and disciples
but rather by our caring presence
simply by our love

Caring God, forgive us for disobeying your commandment
and for failing to love one another
as you have loved us.

Affectionate God, help us to live in such a way
that the world around us is transformed
simply by our love.

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“Por nuestro amor”


Un recurso para la liturgia dominical basado en Juan 13:34-35

Publicado originalmente el 4/19/16 por el blog de la revista Presbterians Today: OneChurch, Many Voices

por Magdalena I. García

no por nuestra predicación
no por nuestra enseñanza
no por nuestras publicaciones

no por nuestros conocimientos
no por nuestra experiencia
no por nuestras credenciales

no por nuestras confesiones históricas
no por nuestra forma de gobierno
no por nuestras asambleas legislativas

no por nuestras torres
no por nuestros órganos de tubo
no por nuestros vitrales

no por nuestros coros
no por nuestros recitales
no por nuestros grupos de alabanza

no por nuestras cenas grupales
no por nuestras noches de bingo
no por nuestros mercados de reventa

no por nuestro silencio
no por nuestra apatía
no por nuestra indiferencia

no es así como el mundo sabrá
que somos seguidoras y discípulos de Jesús
sino por nuestro cuidado presencial
simplemente por nuestro amor

Dios Cariñoso, perdónanos por desobedecer tu mandamiento
y por fallar en amarnos mutuamente
como tú nos has amado.

Dios Afectuoso, ayúdanos a vivir de forma tal
que el mundo a nuestro alrededor sea transformado
simplemente por nuestro amor.

© Magdalena I. García

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